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¿Cómo bajar el coste de tus traducciones?

Quieres desarrollar tu negocio en otros países y para ello vas a necesitar traducir tus páginas web o blogs corporativos, tus manuales técnicos, la descripción de tus productos, etc. Tu objetivo: encontrar el mejor precio posible pero sin perjudicar la calidad de las traducciones dado que van a representar a tu empresa en el mercado internacional. Pero, conseguir el mejor precio no solo consiste en encontrar la empresa que te proponga la mejor oferta. Tú mismo puedes influir sobre el precio de la traducción de tus contenidos. En esta entrada te vamos a explicar cómo.

Redactar de manera sencilla

Si te decantas por trabajar con una empresa de traducción o un traductor nativo autónomo, tienes que saber que el precio de una traducción depende del número de palabras del texto. Por lo tanto la traducción de un texto más corto costará menos. Este consejo puede parecer muy básico pero a menudo nos olvidamos de aplicarlo. A menudo, una comunicación eficaz es una comunicación clara, con pocas palabras. Si necesitas mucho texto para expresar algo, a lo mejor puede ser porque el mensaje no está claramente definido. La profesionalidad de tu negocio o de tus servicios no se juzgará por la complejidad de tu texto sino respecto a su capacidad de expresar tu mensaje de forma clara y concreta. Por lo tanto, nuestro primer consejo sería que revisaras tus contenidos desde el principio para reducir el número de palabras. Además te ayudará a mejorar tus textos en el idioma de origen también.

Disponer de los documentos en versión editable

Cuando un traductor profesional recibe un documento para traducir, no siempre puede ponerse en marcha directamente. Ciertos tipos de documentos requieren la realización de tareas previas y/o posteriores que va a tener que facturar, especialmente la extracción de textos y la maquetación de documentos. Los traductores suelen usar programas de traducción asistida (no confundir con traducción automática) que les permiten tener en cuenta las repeticiones, uniformizar la terminología y, en última instancia, entregar una traducción de calidad al mejor precio. Un texto manuscrito, un escaneo borroso, un PDF no editable, una imagen con texto, son ejemplos de documentos que este tipo de programas no aceptan. El traductor hará la transcripción del mismo texto en un Word, lo que puede costarle mucho tiempo y tendrá que facturar estas horas de trabajo. Además en estos casos, después de la traducción le tocará maquetar lo traducido para que coincida también en forma con el documento de origen.
Entonces, nuestro segundo consejo sería disponer de los textos a traducir en versión editable, preferentemente Word, para ahorrarte los gastos de tareas anexas al trabajo de traducción.

Facilitar el proceso de traducción

Un traductor puede cobrar por palabras pero también por horas de trabajo. Cuanto más tiempo le cueste traducir tu texto, más alto será el precio. Un aspecto a tener en cuenta es que el profesional al que le solicitas traducir tus contenidos o documentos los analizará para establecer un presupuesto. Este análisis previo le puede llevar a subir su tarifa si considera que es complejo y/o que le va costar mucho tiempo investigar la terminología para traducirlos. En este caso, puedes actuar de dos modos diferentes para ayudar a simplificar el proceso de traducción.
Por un lado, tienes que cuidar especialmente la redacción de tus contenidos. Primero, ten en cuenta quiénes van a ser tus clientes. Si quieres vender tus productos o tus servicios en el mercado internacional, tu manera de comunicar tiene que poder adaptarse a clientes de diferentes nacionalidades. Entonces, en tu texto, procura no incluir referencias locales y culturales que no van a ser representativas para personas de otra nacionalidad y que van a resultar muy difíciles de traducir. Además, el trabajo de traducción será mucho más fluido y rápido si para un mismo concepto usas términos idénticos a lo largo del texto. Una vez que el traductor tenga los equivalentes en el idioma de destino, podrá usarlos sin tener que proceder a nuevas búsquedas terminológicas.

"Para ahorrarle tiempo de búsqueda al traductor, le puedes dar información amplia acerca del contenido a traducir."

Por otro lado, puedes también facilitar el proceso de traducción aportando la mayor cantidad de información posible. El traductor profesional no solo transcribe un texto a otro idioma, sino que, a menudo, tiene que investigar para encontrar el sentido exacto de un término o de una expresión. Entonces, para ahórrale tiempo de búsqueda al traductor, le puedes dar información amplia acerca del contenido a traducir. Por ejemplo, la traducción de un manual técnico o de fichas de especificaciones será mucho más rápida teniendo las fotos de los productos.
Por lo tanto, nuestro último consejo para facilitar el proceso de traducción sería preparando tu texto de manera adecuada y facilitando toda la información posible al traductor para beneficiarte de la tarifa más económica.

Con toda esta información, ahora puedes de manera proactiva influir en el precio de las traducciones que vas a solicitar. Además, siguiendo estos pasos, podrás mejorar la calidad no solo de las traducciones sino también de tus contenidos originales.