CONOCE A NUESTROS TRADUCTORES E INTÉRPRETES: BRANWEN VAL

CONOCE A NUESTROS TRADUCTORES E INTÉRPRETES: BRANWEN VAL

Hace unas semanas os hablábamos de nuestros colaboradores, hoy nos gustaría presentaros a uno de los integrantes de ese espléndido equipo: Branwen Val, traductora e intérprete de español-inglés. Se presenta ella misma…

Háblanos un poco de ti…

Nací en Cheshire, Inglaterra. Estudié idiomas (francés, español y portugués) y estudios empresariales. Cuando terminé la carrera vine a España, donde conocí a mi marido, y aquí me quedé. Tengo dos hijos mayores. Pasé de trabajar de secretaria ejecutiva en empresas a dedicarme, en primer lugar, a la traducción, y después a la interpretación.

Vivo en el campo y tengo 3 perros. Me gusta mucho leer, viajar, y bailar (bailes de salón y salsa).

Háblanos también de tu trabajo, ¿cómo lo definirías tú? ¿Por qué elegiste esta profesión? ¿Cuál es tu especialidad?

No elegí la profesión – me eligió ella a mí. Un buen día, un compañero de trabajo me dijo que unos amigos tenían una agencia de traducción – la única en Zaragoza en el año 1978 – y que por qué no hacía traducciones aparte de mi trabajo fijo. Entonces ganaba unas 4000 pesetas al mes y la mayor parte iba destinada a pagar el piso. Trabajaba por las mañanas de lunes a sábado de 7.30 a 15.00 y por la tardes daba clases de inglés. Así que empecé con las traducciones – los fines de semana -, con una máquina de escribir. Si te equivocabas lo tachabas sin más. Empleaba los diccionarios que tenía a mano y yo creo que si había términos que desconocía, hasta los inventaba. Mucho se ha adelantado desde esos primeros días.

En la interpretación, me tiraron a la piscina. Me dijo la dueña de la agencia que como hablaba muy bien el español y el inglés, que claro, que me sería fácil hacer interpretación. Me mandaron a la Feria de Muestras – en aquellos tiempos había un programa muy completo de conferencias y recuerdo que había 4 ó 5 cabinas de diferentes idiomas. No lo había hecho nunca y después del primer día dije que nunca más. Menos mal que tenía un compañero de cabina bueno y me ayudaba. Después de esa experiencia tardé por lo menos 3 años antes de meterme en cabina de nuevo, tiempo que aproveché para aprender yo sola en casa, traduciendo lo que decían en las noticias, grabándome, etc. Desde entonces han pasado unos 30 años.

¿Y qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Es como una formación continua. Como te tienes que documentar tanto para las traducciones como para las interpretaciones, siempre estás aprendiendo. También mantiene el cerebro en forma.

En la interpretación, me gusta viajar, conocer sitios nuevos y personas nuevas.

Seguro que tienes alguna anécdota curiosa o divertida…

Supongo que hay muchas pero lo único que se me ocurre en estos momentos es un servicio que me pidieron hace muchos años, cuando vivía mi madre (murió en el año 2003). Venía Yoko Ono a Zaragoza y me ofrecieron el trabajo de intérprete. No pude hacer el trabajo porque mi madre tuvo un accidente y me marché a Inglaterra. ¡¡Mi madre pasó semanas después comentando en el pueblo que su hija había dejado un trabajo con Yoko Ono para estar con ella!!

Durante la Expo vino el autor James Patterson y también estuve de intérprete. Le pedí que me firmara un libro y me puso ¡¡“Thank you Branwen for the night we spent in Zaragoza”!! (gracias Branwen por la noche que pasamos en Zaragoza).

¿Qué consejo le darías a un cliente?

En traducción: si el/la traductor/a se equivoca en una traducción, no es el fin del mundo. Somos humanos y puede pasar. Se habla y se corrige. Uno no se equivoca a propósito.

En interpretación: que se deje el cliente guiar por el/la intérprete, les podemos ayudar a elegir el servicio más apropiado según sus necesidades. Y que no elijan la oferta más barata. Hoy en día hay personas que tiran precios, que trabajan más horas de lo debido, etc., etc. Los clientes ven el precio y eligen precio, pero un intérprete no puede ofrecer un servicio óptimo trabajando solo durante más de 2 horas. La concentración baja, en resumen, te cansas, y la interpretación no es buena.