Cualidades del intérprete: la oratoria

Cualidades del intérprete: la oratoria

A primera vista podemos pensar que el dominio de los idiomas es la cualidad más importante para el intérprete. Sin embargo, éste tiene que tener muchas otras para realizar correctamente su trabajo, y una de ellas es la oratoria. Así pues, esta semana os acercamos a la importancia de la oratoria en el mundo de la interpretación.

La Oratoria como cualidad del intérprete

¿Sabías que la oratoria es uno de los aspectos que más importancia adquieren durante los estudios de grado y posgrado en Interpretación? La razón de esto es que, a diferencia de los traductores, los intérpretes se valen de la lengua oral para transmitir el mensaje. A consecuencia de esto, el intérprete debe poseer unas grandes capacidades oratorias para no restar valor al mensaje del orador.

Para entenderlo pongamos un ejemplo. Imaginemos que asistimos a una conferencia sobre un tema bastante complejo, en el que el orador presta especial cuidado a la buena estructuración del mensaje y a las pausas, y además emplea un buen tono de voz. Sin embargo, este orador es francés por lo que un intérprete debe reproducir el discurso en español. A diferencia del orador, el intérprete no presta atención a la estructura ni consigue captar la atención de los oyentes, por lo que podríamos decir que el intérprete empeoró la calidad del discurso inicial.

Esto no hubiese ocurrido si el intérprete se hubiese preocupado por desarrollar su oratoria. Para conseguirlo, el intérprete debe conseguir lo siguiente:

 

  1. Una proyección de voz adecuada, con la que capte la atención de los oyentes y pueda ser escuchado fácilmente en todas las partes de la sala. Esta proyección debe ir en consonancia con el tono empleado, ajustándolo a las distintas necesidades de cada interpretación.
  2. Emplear un léxico amplio, para que su mensaje sea rico en matices y no caiga en demasiadas repeticiones, algo que puede cansar a los oyentes o denotar inseguridad.
  3. Captar la estructuración del mensaje para poder reproducirla en el orden adecuado, dando énfasis a los puntos más importantes
  4. Poseer una buena postura corporal. Gracias a una buena postura, realizar una buena proyección de voz es mucho más sencillo. Por otra parte, es símbolo de seguridad, algo que se transmitirá a los oyentes de forma positiva.

 

En definitiva, para ser un buen intérprete no sólo hay que saber de idiomas, sino que también hay que ser un buen orador.