El origen de la escritura, ¿cómo empezó todo?

El origen de la escritura, ¿cómo empezó todo?

¿Qué sería de los traductores sin la escritura? Probablemente, existiría otro modo de comunicarse que nosotros nos encargaríamos de traducir para que pudiese existir la comunicación entre los distintos pueblos. Imaginación aparte, la escritura es nuestra principal herramienta de trabajo y su invención supuso un hito muy importante para las civilizaciones. Si en posts anteriores os contábamos el origen de los idiomas, en el de esta semana abordaremos la historia de la escritura y sus orígenes. ¡Empezamos!

 

¿Cómo nace la escritura?

La escritura nace de la necesidad de expresar de forma gráfica las ideas, en relación con el sonido de la lengua hablada, y de la búsqueda de un método de dejar constancia de lo realizado. Así pues, la comunicación fue desarrollándose poco a poco y fueron aparecieron diversas formas de representar las palabras.

Los pictogramas en Egipto y Mesopotamia

Como primeras formas de expresión encontramos los pictogramas del Antiguo Egipto y Mesopotamia, alrededor del 4 000 a.C. En estas civilizaciones se creó una escritura icónica, donde cada dibujo o pictograma representaba una palabra. Si bien es cierto que fue un importante avance dentro del mundo de la comunicación, todavía quedaba un largo camino por recorrer ya que los pictogramas estaban sujetos a la interpretación del que los leía.

La llegada de los sistemas silábicos

Con el tiempo, la escritura fue evolucionando hasta la identificación de un sonido con un signo concreto, apareciendo así los sistemas silábicos. Cada palabra se descomponía en sílabas, y cada sílaba poseía un símbolo correspondiente. El primer sistema silábico del que existen pruebas fue el cuneiforme, inventado por los sumerios hacia el segundo milenio a.C. Se considera el primer texto escrito y fue encontrado en una tablilla de barro.

Los chinos y la escritura en papel

Tras la invención del papel de arroz por parte de los chinos, poco a poco se fueron quedando atrás las tablillas de barro y la escritura se hizo más cómoda y accesible.

 

Años y años después llegamos al S.XXI, en el que no solo escribimos, sino que lo hacemos en varios idiomas facilitando así la comunicación entre culturas, países y civilizaciones distintas, igual que realizan los traductores de Acantho en su día a día.