La historia de la interpretación

La historia de la interpretación

Ya conocimos la historia de la traducción en uno de nuestros posts anteriores. Esta vez es el turno de la interpretación, una profesión relativamente nueva a nivel formal pero cuyos orígenes proceden de miles años atrás.

Se podría considerar que la interpretación existe desde la aparición de las distintas lenguas en el mundo.  De hecho, ha sido de vital importancia para la posible relación  entre distintas tribus o sociedades de distintos orígenes. Sin embargo, como el medio de comunicación es la lengua oral no existen tantas pruebas escritas como en el caso de la traducción, de ahí la dificultad de determinar su origen exacto.

La primera prueba de la existencia de la interpretación data de la época del Antiguo Egipto, cuando la función del intérprete apareció representada en algunos jeroglíficos de la época, alrededor del 3000 a.C.

En segundo lugar encontramos la presencia de intérpretes en la Grecia y Roma antiguas. Cualquier lengua que no fuese latín o griego se consideraba indigna, por lo que se empleaban intérpretes en todos los lugares conquistados para comunicarse con las nuevas comunidades. No obstante, en esta época la interpretación carecía de prestigio y el trabajo era realizado por esclavos a los que les obligaban a aprender varias lenguas.

Ya en la Edad Media la situación de los intérpretes cambió, puesto que comenzaron a ser muy respetados y a formar parte de las cortes. Llegaron incluso a tener un  papel relevante en las cruzadas, donde actuaban tanto como intérpretes como negociadores con los distintos pueblos donde se intentaba expandir el Cristianismo.

Es de especial interés la importancia de los intérpretes en  el Descubrimiento de América. Existen dibujos de la época en los que aparecen intérpretes facilitando la comprensión entre nativos y conquistadores. Generalmente eran los nativos quienes aprendían la lengua española y actuaban después como intérpretes.

Con el paso de los años la interpretación se fue generalizando y cobrando importancia en distintos ámbitos, como en las rutas de comercio o en las relaciones de los países.

Finalmente, los grandes avances en interpretación se produjeron en el S. XX. La interpretación simultánea se empleó por primera vez en 1927, en una Conferencia Internacional de Trabajo. Posteriormente, encontramos su instauración formal a partir de los juicios de Nuremberg tras la  Segunda Guerra Mundial. Tras emplear este método a la hora de juzgar a los distintos sospechosos por los crímenes del nazismo, la ONU convirtió la interpretación simultánea en  algo común dentro de las reuniones de la ONU, y fue copiándose en otros organismos internacionales hasta nuestros días.

Como podéis ver, la interpretación, lejos de ser una profesión nueva, ha existido desde prácticamente el comienzo de la humanidad y ha poseído un papel muy importante en el progreso de la relación entre distintas civilizaciones.