La traducción legal, qué es y cuáles son sus características

La traducción legal, qué es y cuáles son sus características

En traducción existen diversas modalidades que se establecen a partir de la temática de los textos. Así, los traductores, tras acabar sus estudios, se especializan en una modalidad  en la que adquieren los distintos conocimientos relevantes del sector, así como su vocabulario y peculiaridades específicas. Una de estas modalidades es la traducción legal, también conocida como traducción jurídica. Esta semana, os acercamos a esta tipología de traducción.

¿Qué es la traducción legal?

La traducción legal, también conocida como traducción jurídica, es aquella que  se encarga de traducir textos jurídicos y administrativos.

Dentro de estos textos podemos encontrar multitud de subclases: actas notariales, estatutos de una sociedad, decretos, leyes, órdenes ministeriales, actas de reuniones…

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¿Por qué la traducción jurídica es compleja?

Se trata de una modalidad especialmente compleja ya que el traductor debe conocer no solo el derecho de su lengua de origen, sino también el derecho de la lengua de llegada. Es decir, un traductor jurídico de inglés al español debe conocer el funcionamiento tanto del derecho británico (o estadounidense) como del español.

El mayor problema reside en que muchas figuras jurídicas son distintas de un país a otro, por lo que el traductor debe tenerlo en cuenta en todo momento para no llevar a equívocos. En algunas ocasiones, incluso la figura jurídica no existe en determinado país, lo que obliga al traductor a explicarla como si de un jurista se tratara.

 

¿Es lo mismo traducción legal que traducción jurada?

Hay que tener cuidado ya que la traducción legal no es lo mismo que la traducción jurada. Sin embargo, una traducción legal sí puede ser a su vez una traducción legal. Esto se debe a que la traducción jurada es aquella que posee validez legal, ya que ha sido realizada por un traductor acreditado por el Ministerio de Asuntos Exteriores para ello. De este modo, si se necesita presentar algún documento legal en una institución, la traducción deberá ser jurada para que lo consideren como un documento oficial, de ahí a que una traducción legal sea también jurada.

Sin embargo, en muchas ocasiones no es necesario que la traducción sea jurada, ya que pueden ser documentos para empresas privadas que no van a ser llevados ante ninguna institución pública.

 

Como veis, la traducción legal posee ciertas complejidades, pero si es llevada a cabo por un traducción profesional especializado en dicha modalidad, como aquellos que forman la gran familia de Acantho, no habrá problema. ¡Llámanos o pide presupuesto aquí!

 

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