Lo que los traductores aborrecen

Lo que los traductores aborrecen

Al igual que ocurre en otras profesiones, los traductores también tenemos nuestras manías (quizá algunas más que en otros sectores). Al fin y al cabo, no nos iba a gustar todo. Esta semana hemos preguntado a nuestros traductores qué es lo que menos soportan y aquí podéis ver el resultado:

 ¿Qué es lo que menos les gusta a los traductores?

La mala ortografía

Simplemente, duelen los ojos… Probablemente sea una de las cosas que más molestan a cualquier traductor: ir por la calle y ver carteles mal escritos, un correo con faltas ortográficas… Es cierto que somos algo puristas, pero al fin y al cabo el lenguaje es nuestro instrumento de trabajo, y nos gusta que lo traten como merece.

Que nos digan que ya existe Google Translate

Obviamente, Google Translate es una herramienta muy útil para hacerse una idea general del significado de un texto en otro idioma. No obstante, nunca traducirá como un profesional que ha estudiado muchos años para esta labor, y puede captar las connotaciones del mensaje. Por poner un ejemplo, ¿vosotros permitiríais que una máquina tradujese las bases legales de vuestra empresa? ¿Conocerá el lenguaje específico que se usa en la legislación española y el tipo de texto? Claro que no.

Que no se sepa qué es la interpretación

Los traductores-intérpretes estamos más que acostumbrados a esta conversación: “¿Traducción e Interpretación? ¿Interpretación, qué es eso?”. Desde Acantho podríamos escribir un libro con todas las sugerencias que hace la gente sobre “qué es eso de la interpretación”. La respuesta más común es que se piense que trabajamos en el mundo de las artes escénicas. Pero no, no somos actores.

Batirnos con los programas informáticos constantemente

Cuando uno piensa en la traducción es habitual que no lo relacione con la informática. No obstante, los traductores manejan una gran cantidad de programas informáticos que optimizan el tiempo de trabajo: para maquetar las traducciones, trabajar con cualquier soporte de texto… Sin embargo nuestra formación en el mundo de las letras nos pesa, por lo que hay veces que nos cuesta un poco esto de la informática

Resumiendo, si la gente escribiese sin faltas de ortografía, los traductores fuesen expertos informáticos y se supiese que la interpretación de lenguas no se realiza en teatros, los traductores de Acantho, traductores expertos en Zaragoza, serían mucho más felices.