El origen de las lenguas romances

El origen de las lenguas romances

lenguas románicas

En Acantho trabajamos con gran variedad de idiomas, y al igual que es útil conocer varias lenguas, también es interesante descubrir sus orígenes y raíces. Esta semana queremos acercaros a la rama de las lenguas romances, la rama más importante para nosotros ya que es en la que se encuentra el español.

¿Qué son las lenguas romances?

Se denominan lenguas romances, también conocidas como lenguas románicas, aquellas derivadas del latín vulgar. Las lenguas romances se encuentran dentro del tronco indoeuropeo, la mayor familia de lenguas del mundo.

¿Qué idiomas forman parte de estas?

Dentro de las lenguas románicas encontramos tanto lenguas muertas, es decir, que ya no se usan, como pueden ser dialectos medievales o el propio latín vulgar; y lenguas vivas y actuales. Entre estas últimas encontramos el castellano, francés, italiano, catalán, gallego o rumano.

¿Cuál es su origen?

Así pues, el español, al igual el italiano o el francés, no proceden del latín culto, sino que su origen se remonta al latín vulgar, es decir, al latín hablado y popular. Con el Imperio Romano, el latín llegó a varios puntos del mapa europeo, creciendo del mismo modo que las conquistas romanas. Su expansión hizo que el latín se instaurase en numerosos reinos, mezclándose con los distintos idiomas autóctonos y creando numerosos dialectos. Puesto que aquellos que iban conquistando las nuevas ciudades lo que hablaban a menudo era el latín vulgar, fue este el que los habitantes aprendieron, y no el latín culto.

Además, con el fin del Imperio Romano y la llegada de otros imperios como el germánico, numerosas poblaciones quedaron aisladas, haciendo que estos nuevos dialectos del latín fuesen evolucionando más y más hasta convertirse en los idiomas de hoy en día.

Sin duda, el estudio de los orígenes de las distintas lenguas es primordial para poder dominar los idiomas de hoy en día y conocer todos sus entresijos que la cultura y la tradición han traído consigo hasta el tiempo presente.