La confidencialidad en el ámbito de la traducción

La confidencialidad en el ámbito de la traducción

La confidencialidad en el ámbito de la traducción

Como ya os hemos comentado en otros posts anteriores, en una empresa de traducción no sólo se traduce, sino que hay que tener muchas otras cuestiones en cuenta para poder ofrecer al cliente el mejor servicio posible. Esta semana os vamos a hablar de una de ellas, y es la importancia de la confidencialidad en la traducción.

Al igual que ocurre en cualquier otro sector, las empresas de traducción se rigen por una ética común, basada en unos principios básicos como son la profesionalidad, puntualidad y confidencialidad.

 

En traducción, cobra especial importancia la confidencialidad, ya que a lo largo del día se maneja un gran volumen de documentos de todo tipo: contratos, patentes, certificados de nacimiento, expedientes académicos… Al fin y al cabo, cualquier documento puede traducirse. Por lo tanto, toda empresa de traducción de calidad debe cumplir los siguientes requisitos en lo referente a la confidencialidad:

  1. Por defecto, todos los documentos son confidenciales si no se han hecho públicos de forma oficial. Además, si el cliente lo precisa se pueden establecer pautas de confidencialidad especiales para el trabajo en cuestión.
  2. La confidencialidad no prescribe, sino que esta política se seguirá manteniendo una vez finalizado el proyecto.
  3. Está completamente prohibido divulgar la información confidencial en cualquier entorno, incluso dentro de la misma organización si así lo ha pedido el cliente.
  4. Los documentos debe estar seguros, es decir, éstos no pueden ser extraviados ni robados en ningún momento. Por otro lado, los documentos pueden ser destruidos una vez finalizado el trabajo.

 

Una forma muy útil de comprobar si una empresa de traducción lleva una política de confidencialidad correcta es comprobar las condiciones generales antes de la elección de la empresa con la que queremos trabajar. De esta forma, nos aseguramos que las disposiciones de confidencialidad sean vinculantes.

Resumiendo, las empresas de traducción de calidad deben regirse por unos principios éticos básicos, como ocurre en Acantho, donde nos preocupamos desde el primer momento por la confidencialidad de los documentos de nuestros clientes.